14.3.09

Que te lo digo de una vez

Entendí que estabas lejos un día en que me contaste una anécdota rara. Me dijiste que ibas tarde a clase y que ibas corriendo distraída por un pasillo vacío cuando de repente y de reojo viste una cosa moviéndose en el suelo. Tu reflejo inmediato fue saltarlo y, cuando volteaste, viste que era una víbora. Mientras me lo decías yo veía la escena como si fuera una peli, con close ups a tus pies y un over shoulder en donde se veía a la víbora, desenfocada y al fondo. En mi cabeza, la escena pasaba al atardecer. No sé por qué pero en ese momento me sentí completamente alejado de ti y supe que tu vida ya no era la misma y que te habías ido para no volver.

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